Las cercas y bardas hechas de PVC son resistentes a las condiciones climáticas más adversas.

Además, su dureza es tal que pueden resistir impactos de vehículos o ganado sin romperse.

La madera natural ha sido por mucho tiempo el material principal para construir cercas en zonas rurales y en menor medida en zonas urbanas como elemento decorativo. La madera es fácil de cortar, ensamblar y se puede conseguir prácticamente en cualquier lugar y las herramientas necesarias para trabajarla también están al alcance de cualquiera y son relativamente fáciles de utilizar.


Sin embargo, la madera también tiene sus desventajas. Una de ellas, y quizá la mayor, es su durabilidad. A pesar de que se puede tratar para ser resistente a termitas y otros insectos, eventualmente los factores ambientales como el agua, el sol y el viento terminan resecando el material y lo vuelven quebradizo si no hay un constante mantenimiento. La inversión inicial de una barda o cerca de madera puede ser muy baja, pero los costos para mantenerla en buen estado pueden aumentar de manera significativa con el tiempo.


Una alternativa a la madera en estos escenarios es el policloruro de vinil (PVC). Gracias a los avances en los procesos de manufactura, este material ha logrado fabricarse con la resistencia y el atractivo visual suficientes como para ser una alternativa viable a la madera en la construcción de cercas ornamentales y funcionales tanto en la ciudad como en el campo.


El PVC utilizado en la fabricación de cercas es el mismo que se utiliza en las tuberías de drenaje, con la diferencia de que se agregan diversos aditivos para conseguir colores y texturas que se integren de una mejor manera al paisaje rural o urbano. Los primeros paneles de PVC utilizados para bardas eran de color blanco y tenían una superficie brillante, la cual ha cambiado a un color semi mate. Esto es más orgánico visualmente y además se tiene la ventaja de una mayor durabilidad.


Inplaco es único distribuidor a nivel nacional de la marca Country Estate, líder en bardas y cercas de PVC en Estados Unidos. Los productos Country Estate son modulares y ensamblables y se pueden adaptar a cualquier proyecto arquitectónico.




El proceso de instalación es clave

Para garantizar la durabilidad de una cerca de PVC es importante realizar un estudio de suelo para determinar si es factible la instalación, así como el nivel de dificultad. Esto se debe a que las cercas de PVC requieren una buena cimentación para garantizar y mantener su función estructural.


Las cercas y bardas hechas de PVC son resistentes a las condiciones climáticas más adversas. Además, su dureza es tal que pueden resistir impactos de vehículos o ganado sin romperse. Una buena cimentación contribuye a hacer de estas cercas una barrera prácticamente indestructible para proteger y adornar los predios rurales y urbanos.


Para respaldar la calidad de sus productos, Country Estate cuenta con una certificación por parte de la Asociación de Productores de Vinil (VMA, por sus siglas en inglés). ¿Qué significa esto? Que las bardas y cercas Country Estate cumplen o exceden los estándares de calidad en sus procesos de producción.




Soluciones flexibles y durables

El carácter modular de las cercas de PVC permite tener puertas de todos los tamaños para necesidades distintas, por ejemplo, para permitir el paso de vehículos, peatones o facilitar el pastoreo de ganado. En este último caso, una gran ventaja de las cercas de PVC frente a las de madera es que el ganado no suele morder o roer las cercas hechas de este material.


Las cercas de PVC tienen un tiempo de vida de por lo menos 50 años, durante los cuales no se debe preocupar por gastos de mantenimiento. En caso de ser necesario, el material de las cercas se puede reciclar hasta siete veces para fabricar otros productos, lo cual genera plusvalía incluso más allá de su vida útil.


Inplaco te garantiza la mejor solución para tus necesidades de bardas y cercado, ya sea en la ciudad o en el campo, con el balance adecuado entre diseño y funcionalidad, con los modelos Country Estate.